El Fraile que revolucionó las alabanzas


Martín Lutero fué un fraile católico, teólogo y reformador religioso alemán, en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante. Su exhortación para que la Iglesia regresara a las enseñanzas de la Biblia impulsó la transformación del cristianismo. Pero sus reformas no sólo fueron doctrinales, también impulsó un nuevo tipo de música, en estrecha relación con su doctrina de la salvación por la fe y la relación directa del hombre con Dios.

Entre los reformadores alemanes y europeos se entendió que la música tenía una gran importancia para los actos religiosos de la nueva iglesia; de esta manera, con la intención de crear un nuevo sentimiento comunitario entre los fieles, los luteranos tendieron hacia la producción de una Música Coral, o Canto de la Asamblea, de carácter majestuoso, al comienzo, no polifónica o con predominio de la voz principal y de texto en lengua vulgar (alemán) que pudiera ser fácilmente, cantada y entendida por todo el pueblo.

Lutero concedía gran importancia a los actos comunitarios. Por eso ideó melodías, siempre en estrecha relación con el texto religioso, que pudieran ser cantadas por el cristiano común.

La doctrina de Lutero sobre la salvación y la vida cristiana se expuso en su libro “En la Libertad de un Cristiano” , donde exigió una completa unión con Cristo mediante la Palabra a través de la Fe, la entera libertad de un cristiano como sacerdote y rey sobre todas las cosas externas, y un perfecto amor al prójimo.
Lutero proponía asuntos que no sólo se referían a cuestiones doctrinales, sino también a abusos de la iglesia.

Envió su escrito “En la Libertad de un Cristiano” al Papa, añadiendo la frase significativa: "Yo no me someto a leyes al interpretar la palabra de Dios".

Ya para el año de 1519 los escritos de Lutero circulaban ampliamente por Francia, Inglaterra e Italia, y los estudiantes se dirigían a Wittenberg para escucharlo.

Después de muchos intentos de llegar a un acuerdo el Papa León X lo excomulgó y fué redactado el Edicto de Worms el 25 de mayo de 1521, declarando a Martín Lutero prófugo y hereje, prohibiendo la distribución de sus obras.

Lutero, buen músico, se asesoró con varios compositores amigos y procedió a elaborar su suplemento de la Misa Alemana con un canto llano o gregoriano germanizado; además, adoptó el Coral, como Himno característico para sustituir las partes litúrgicas utilizadas por la Iglesia Católica en forma de Canciones Sacras de contenido semejante, pero con la multitudinaria participación de los fieles.

En tal sentido, la Cantata (Conciertos Espirituales ) y el Coral, concebido en sus inicios para renovar la participación y el canto de la Asamblea de Feligreses, se transformaron en los elementos principales dentro de los Servicios Religiosos Luteranos.

En 1526 prescindió del coro y cedió todo el canto a la congregación. Muchas veces convocaba a la congregación a ensayar durante la semana para que la gente pudiera aprender himnos nuevos.

Martín Lutero vivió una infancia muy desdichada, al punto de cantar en las calles junto con otros compañeritos, con el fin de obtener dinero para subsistir. Con la ayuda de amigos logró comenzar sus estudios con gran aplicación y progreso. A ellos agregó las bellas artes, aprendió a tocar la flauta y el laúd (similar a la guitarra) y en su casa cantaba con acompañamiento de ellas, para alegrar a su madre adoptiva, a quien le gustaba inmensamente la música.

Aunque criticaba su propia "voz tonta y débil", Lutero era un músico consumado. Tocaba magistralmente la flauta y el laúd, componía música y escribía himnos. Después de la cena acostumbraba cantar cánticos gregorianos con sus hijos Martín y Pablo y composiciones polifónicas con amigos.

Aún hasta la vejez tocaba, y también escribió tanto la letra como la música de algunos de los mejores himnos que Alemania posee.


Fuentes: Kalipedia.com, Galeon.com, Desarrollocristiano.com, Wikipedia.com

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