
Esa mañana Ira David Sankey tardó mas de lo normal preparándose para salir, su mente divagaba en la espectativa que había generado la visita de aquel predicador de Chicago, del cual había estado leyendo en la prensa cristiana.
Aunque no era su costumbre, ese domingo llegó ligeramente tarde y se sentó cerca de la puerta para no llamar mucho la atención. Luego el pastor de la iglesia presentó al predicador invitado, era Dwight L. Moody.
Después de decir unas palabras, Moody requirió una canción para comenzar el culto; entonces el pastor le hizo una seña a Ira David, quien se levantó de su silla, se dirigió al frente y entonó la canción "Hay una fuente llena de sangre", la cual él mismo había compuesto tiempo atrás.
Los miembros de la congregación unieron sus corazones en adoración y la reunión adquirió un nuevo ímpetu.
Al final del servicio fué presentado a Moody, quién le hizo una serie de preguntas.
Cuando fué preguntado acerca de su profesión, Ira David respondió que trabajaba para el gobierno, a lo que Moody replicó: "Vas a tener que renunciar, he estado buscando a alguien como tu por ocho años".
Ira David se sintió interesado por la propuesta, pero no estaba preparado para tomar esa decisión.
Al día siguiente ambos se reunieron en una esquina cercana a la iglesia.
Moody llegó con una enorme caja, la colocó en el piso y le pidió gentilmente a Ira David que se subiera en ella y entonara una de sus canciones. El accedió comenzó a cantar "Soy un soldado de la Cruz". Luego Moody levantó la voz y comenzó a predicar a una multitud de obreros que se habían acercado para escucharlos.
Al final Moody citó a los oyentes al teatro de la ciudad para esa misma noche. El inmenso teatro se llenó, Sankey tocó el piano y cantó, luego Moody predicó, dando inicio uno de los más grandes avivamientos de la historia moderna del cristianismo.
Juntos, Dwight Moody y Ira David Sankey llevaron a cientos de miles de almas a los pies de jesucristo, aún antes de que se inventara el micrófono y los altoparlantes.
Ambos permanecieron predicando el evangelio hablado y cantado por el resto de sus vidas.
1 comentario:
Increible el poder de la alabanza y la palabra de dios juntas y tambien cuando dios llama a alguien a hacer su voluntad, asi que aceptemos el reto de vivir por dios,
que dios los bendiga a todos...
Publicar un comentario